domingo, 17 de agosto de 2008

POR UNA COPA DE VINO

Un sábado distinto y demasiado ameno para mi gusto, todo partió por que Millaray me llamo para que fuera a visitarla, por que Jannis con ansias deseaba verse las cartas del Tarot, oficio al que me dedico.
Ya en pleno acto del psicoanálisis de tirar las cartas e interactuar con Jannis por sus preguntas y respuestas, las confusiones de la bella dama iban desapareciendo poco a poco.
Terminada la sesión seguimos conversando de lo humano y lo divino de esta vida, hasta que un tok, tok, tok en la puerta interrumpió nuestro ameno debate, era el, Libro Mágico, con su mirada picaresca y su humildad al sonreír, con su gorro negro de caballero de aquellos, se presta a saludar.
Jannis envaina su mano en señal de despedida, con una mirada insolente hacia el reloj que indicaba lo tarde que era ya, yo presto a seguir el mismo tours era obvio el escenario había cambiado olímpicamente, cuando desde las tinieblas producto del cigarro una voz tenue me dice; ¿Me acompañas con una copa de Vino?
Sin mayor interés en estropear la velada intima de Millaray, respondí con un tímido “bueno”, ya los tres en la mesa, degustando esta sabrosa copa de Vino que en ofrenda aporto desde sus paginas Libro Mágico, tomamos un rumbo desconocido en la conversación, los relojes se detuvieron, las edades se congelaron, éramos tres en la mesa, como una familia, como si nos conociéramos de toda la vida, hablamos de todo cuanto nuestra hermosa geografía llamada Chile nos regalo.
Leyendas, mitos, costumbres y la gran familia chilena tenían el placer de ser homenajeadas esa noche de sábado, los brujos de la cuadra se quedaron en sus alcobas masticando yerbas, en malestar producto de que no pudieron volar, ya que estaban sentenciados a ser parte de esta grata conversación de trasnoche. A medida que hilábamos temas, Millaray clavaba sus miradas en mí en señal de “ADIOS”, yo por mi parte trataba de buscar o inventar un pretexto para poder volar de ese refugio, pero sin embargo Libro Mágico seguía bendiciendo mi copa con ese noble liquido.
Tema, tras tema, llegamos a la “Sagrada Familia”, se nombraron muchos apellidos, como también lugares y pueblos, paradójicamente el destino nos quería sorprender, ya que sus páginas y mis cartas eran del mismo papel, concordábamos en personas y lugares y nuestras copas con más euforia sostenían este preciado líquido a beber.
Hoy consulto a mi abuela por ciertos apellidos y nombres, a lo que ella me responde una ahijada, parientes varios y gente en común, fue entonces cuando pude apreciar que hay algo de familiar entre ambos, y doy la razón a Millaray cuando me dice: “hay quienes venimos en grupo a la vida”, un sábado distinto con mi oportuna o inoportuna presencia, con la magia de este libro y la belleza de Millaray, todo por una copa de vino.


Lord Byron.

10 comentarios:

Luzjuria dijo...

Por una copa de vino llegamos a descubrir que nuestras familias y vidas ya se habian cruzado, lo último que me faltaba que terminaramos siendo primos lejanos ... Si él te invito a compartir ¿quien soy yo para no dejarlo ser?

Millaray H.

PD Quiero dar las gracias a mi amiga Luzjuria, por permitir intervenir en el ciberespacio a través de su Blog

Lemon Guy dijo...

Venimos en grupo a la vida ... q cierto puede ser eso en verdad, si a veces nos reconocemos en muchas personas y es genial notarlo o tener la oportunidad de descubrirlo como en tu caso ... haber si me hechas las cartas alguna vez

bianca dijo...

sin duda el vino hace que las pasiones fluyan de uan manera que ni yo, las podria describir. te encontre usmeando por la blogeria.!!
saludos afectuosos.

Mi Ser dijo...

Reconocerse…
Descubrirse en las miradas de otros….
Sentir los pasos del caracol en la entrada de casa….
Saber que su latir es unísono muchas veces con el mío….
Saberse feliz y reconocerlo… aunque solo sea en el corazón de otro…
Un instante…un segundo… que importa… solo Es…

El tiempo será bondadoso el tiempo que deba ser…
El resto… solo depende de Ti…

Necesitas Bastón caracol?...

Mi Ser.

decisiones para la vida dijo...

Fue una tarde (para mi) mágica, de verdad que la confusión con la que llegué se fue disipando a medida que me contabas lo que las cartas me querían decir.
Extraño ese calor con reflejos de incienso, ese frío que se va con llamas de imitación, acogedoras, ese palabrear sin límites, que me hace tan bien.
Los extrañaba y los quiero,
Mona

Roclates dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Roclates dijo...

Siempre que se reunen energías tan afines... se produce la magia!!

Un abrazo fraterno!
.... Lor byron??

Michs! weno... se los entregas al Ángel, usted, me entiende...

una miente, la otra engaña. dijo...

pasaba para saludarte,e invitarte a pasar por mi otro blog (lo comparto con una amiga).
saludos afectuosos, ah y gracias por debolver el post.
besos para ti tambien.

cynthia dijo...

Una copa de vino complice y compañera de tantas cosas...
Besos

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Creo que el tarot fue la excusa para juntarse a conversar y ver si podían arreglar el Mundo...y cuando se meten en eso, no hay reloj que valga la pena para frenar la marcha (al menos, por unas cuantas horas).

Saludos afectuosos, de corazón.